Las huellas cerebrales del postCOVID-19

Lo que aprendimos sobre el postCOVID-19 al observar el cerebro en acción

El COVID-19 sigue afectando a muchas personas incluso meses después de haber superado la infección. El cansancio mental, la dificultad para concentrarse y los problemas para coordinar movimientos sencillos son síntomas que escuchamos con frecuencia. Nosotros queríamos entender qué está pasando en el cerebro de quienes viven esta condición y cómo podríamos detectarlo de una manera sencilla y sin necesidad de equipos invasivos.

En nuestro estudio (Morales-Cervantes et al., 2025), usamos una herramienta portátil llamada fNIRS, que consiste en colocar un gorro con pequeños sensores en la cabeza. Esa tecnología nos permite observar cómo varía el flujo sanguíneo en la superficie del cerebro mientras alguien realiza una actividad. Es una forma segura, cómoda y no invasiva de observar la actividad cerebral en tiempo real.

Cómo lo investigamos

Trabajamos con 37 personas, nueve de ellas con postCOVID-19. A todas les pedimos hacer un ejercicio muy simple: tocar el pulgar con cada uno de los dedos de la mano no dominante, como lo hace una persona cuando prueba la coordinación de un niño. Este movimiento activa zonas específicas del cerebro relacionadas con la motricidad fina.

Mientras realizaban la tarea, registramos miles de pequeñas variaciones en la oxigenación de la sangre en el cerebro. Esa información es tan abundante que resultaría prácticamente imposible analizarla a mano. Por eso usamos métodos computacionales que nos ayudaron a identificar patrones que diferencian a quienes tuvieron síntomas postCOVID-19 de quienes no.

Qué descubrimos

Al analizar las señales cerebrales, encontramos un patrón claro:

Las personas con postCOVID-19 mostraron mayor esfuerzo cerebral para realizar una tarea sencilla.

Es decir, para un movimiento que la mayoría realiza sin pensar, su cerebro tuvo que trabajar un poco más. Esto coincide con lo observado en otros estudios: después de la enfermedad, algunas personas requieren más energía mental para alcanzar el mismo desempeño.

Además, este esfuerzo adicional se observó en zonas del cerebro encargadas de controlar la mano izquierda, lo cual tiene sentido porque todos usaron su mano no dominante. Para quien enfrenta el postCOVID-19, incluso un movimiento básico puede exigir mayor concentración y recursos.

Por qué esto es importante

Nuestros resultados sugieren varias cosas valiosas:

• El postCOVID-19 sí deja señales visibles en la actividad cerebral, incluso en tareas simples.

• Tecnologías portátiles, como el fNIRS podrían ayudar a detectar y seguir la evolución de estas alteraciones sin necesidad de grandes laboratorios.

• Con más estudios y más participantes, podríamos acercarnos a crear una forma objetiva de identificar y medir los efectos a largo plazo del COVID-19 en el cerebro.

• Esto podría servir tanto para el diagnóstico como para el seguimiento en clínicas y centros de rehabilitación.

En resumen, este trabajo muestra que una tarea sencilla puede revelar mucho sobre cómo el postCOVID-19 afecta al cerebro, y que existen herramientas accesibles que pueden ayudarnos a entenderlo mejor. Sabemos que aún falta investigar más y con grupos más grandes, pero este es un paso hacia nuevas formas de acompañar mejor a quienes viven con esta condición.

Referencias

Morales-Cervantes, A., Herrera, V., Zamora-Mendoza, B. N., Flores-Ramírez, R., López-Cano, A. A., & Guevara, E. (2025). Exploring New Horizons: fNIRS and Machine Learning in Understanding PostCOVID-19. Machine Learning and Knowledge Extraction, 7(4), 129. https://doi.org/10.3390/make7040129